AGRADECIMIENTOS


        



Para los que me quieren y para mis lectores…







Nada es eterno. Las circunstancias que rodean nuestra vida cambian con los años al igual que nosotros mismos y quienes nos acompañan en el camino. En ocasiones ocurren cosas que te acercan a ciertas personas, otras veces ocurren otras cosas que te separan de esas mismas personas y llega un día en que echas la vista atrás y te sorprende la intensidad de ciertos recuerdos que no son más que eso: recuerdos. Por eso, nada es eterno porque tenemos derecho a cambiar y en el cambio a veces se gana y a veces se pierde.


La vida se compone de etapas y en cada una de ellas nos acompañan personas diferentes. Todos saben quienes son —porque todos sabemos quién está y quién no está en nuestras vidas— y lo que representan y el valor que tienen. Me he resistido a dar sus nombres siempre y si lo hago al publicar mis novelas es porque una vez un amigo me aseguró que para él sería un orgullo el que yo lo nombrase al principio de una de mis novelas, pero me sigo resistiendo a hacerlo porque la vida privada se llama así precisamente por su carácter íntimo.

Hace tiempo que dejé de creer que la amistad entre sexos distintos es posible. Javi lo sabe porque me conoce perfectamente y aun así es mi amigo —y tiene su mérito teniendo en cuenta cómo me escucha hablar en ocasiones de los hombres—. Javier Verón es mucho más que mi webmaster. Javier es una de esas pocas personas que merecen la pena, uno de esos que me devuelve la fe en el género humano en general y en el masculino en particular. Es un colega estupendo y el amigo que siempre he creído una mujer necesita pero no suele tener. Pese a la enorme distancia física que nos impide mucho y limita constantemente nuestros encuentros estamos más cerca de lo que están la mayoría de amigos que conozco y hablamos a diario y los dos formamos parte de la vida del otro, en lo malo y en lo bueno. Creo que ésa es la principal diferencia entre los que están en tu vida y los que no, el hecho de que hables con ellos casi a diario y tus llamadas no se limiten a determinadas fechas o festividades. Con Javi he compartido momentos inolvidables que solamente él y yo sabemos valorar en su justa medida disfrutando de nuestra mutua devoción por la buena música, haciendo realidad los sueños, en ocasiones junto a la gente de Europe in Spain. Gracias, Javi, por tu apoyo y tu estupendo trabajo en mi página web oficial, por la promoción entusiasta y desinteresada de mis trabajos, por ser positivo cuando nada va bien y tus palabras siempre dispuestas a reparar lo irreparable. “Keep on walking that road and I´ll follow…”, que no te quede duda: “I will always follow that road”.

Los amigos te quieren y están contigo porque así lo han decidido, la familia biológica es una imposición por eso el cariño de un amigo debe ser valorado de un modo muy distinto. Los amigos van y vienen y no suelen permanecer a nuestro lado eternamente, si algo te enseña la vida es que nada es para siempre y que es una estupidez hacer planes.

Es indiscutible, no puedo mencionar a todos los que han pasado por mi vida durante estos últimos años dejando algo bueno en ella porque no terminaría nunca, como tampoco voy a mencionar, por cortesía, a los que me han hecho daño y no me han apoyado ni comprendido, ni respetado ni apreciado pero sí voy a darles las gracias por haberme hecho más fuerte. Gracias a todos los que no han sabido valorarme porque gracias a sus desprecios yo he aprendido a valorarme el doble, con lo que, sin duda, he salido ganando.

A ti, lector que das sentido al hecho de la publicación. A ti que en estos momentos estás leyendo estás líneas, solo puedo decirte que espero que disfrutes  con cada una de mis historias publicadas hasta el momento —tanto como yo he disfrutado escribiéndolas— y que te aporten tanto como me han aportado a mí porque cada una de ellas ha sido concebida en una de esas etapas de que la vida se compone y me han ayudado a pasar a la siguiente fase aunque no tuviese más ganas de seguir.

Mientras escribo estas palabras estoy escuchando una de mis canciones favoritas del genio que es el músico que inspira cuanto escribo. Tiene razón en sus letras, y como sé que no le importará si la uso porque él sabe que su inspiración hace posible la mía y porque lo hago desde la admiración absoluta, utilizaré una de sus soberbias frases traducida porque sintetiza la esencia de mi novela Perfecto y de la vida: “todos necesitamos un lugar al que llamar hogar”[1]. El dinero está sobrevalorado y tiene un poder casi ilimitado, casi, porque puede comprarte una casa pero nunca te dará un hogar. Creo que todos deberíamos meditar el precio que pagamos por ciertas cosas porque en la mayoría de casos no merece la pena.

Estimados lectores y amigos, espero que nos encontremos lo antes posible y que podamos seguir compartiendo cuanto escribo, mientras tanto, esta web es mi puerta abierta, sin candados ni censuras, a través de la cual seguimos en contacto. Gracias por estar ahí.











©Sonia Gonzálvez










[1] “We all need a place to call home” from a Place to call home Album by Joey Tempest.

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